QUÉ ES VIVIR PLANT-BASED

La alimentación basada en plantas  tiene como centro el consumo de frutas, verduras, granos y semillas enteros, no refinados, y no procesados o procesados mínimamente. Excluye cualquier producto de origen animal: carnes rojas, pollo, pescado,  queso, leche, queso y yogurt, así como harinas refinadas, y cantidades excesivas de aceite. La pirámide de esta ‘dieta’ que es más bien una forma de vida, no tiene nada que ver con la que conocemos y que por décadas nos han enseñado, en la escuela, en las campañas de salud del gobierno, en la mercadotecnia de la industria alimenticia.

Ya sé, ya sé, cuando uno lee la lista de los alimentos que excluye, vienen a la mente ensaladas deprimentes de lechuga iceberg aguada con jitomate, de esas que ponen de guarnición en los restaurantes malos para terminar de rellenar el plato, y que claramente, nadie se come.  Yo entiendo, las primeras veces que escuché el término, me parecía una tendencia proveniente de un grupo de extremistas odiosos sin nada mejor que hacer. Y creo que no soy la única que empezó así.

La realidad, es que esta forma de vida nos abre la puerta a descubrir toda la magia que existe en la naturaleza, y a través de la transformación, volver a sentirnos conectados, con nosotros, con los demás, y con la tierra. Las opciones, los sabores, las texturas, las posibilidades, son interminables. Nunca van a dejar de asombrarte los beneficios, el aprendizaje, los cambios en todos los aspectos de tu vida. Olvida ese tema de contar calorías, de morirte de hambre, de sentirte miserable, de pensar en que ya quieres que sea el día siguiente para volver a comer, y de querer salir rápido del supermercado porque escuchas que los chocolates de la caja gritan desesperadamente tu nombre.

A primera vista parece imposible hacer el cambio, pero únete a la aventura y a la exploración, y pronto vas a ver que no lo es!

P.D. Y para una pequeña muestra que este estilo de vida no es aburrido, mira la foto de los mini cupcakes veganos, 100% plant-based 😉